Quizás sea el desafío más grande
que deberé sortear en mi vida
la batalla más difícil de ganar
contra mi peor enemiga: la esperanza.
La soledad me persigue
como una mujer lividinosa.
Luchando contra mi mismo
la vida se me va por ti.
Sin vacilar ni un segundo,
en ningún instante, en ningún lugar
todos los días un poco más
noto que día a día muero.
Tengo miedo que esta hazaña
nunca se pueda concretar.
Impido que lágrimas caigan.
Prefiero ácido en mis ojos
antes de sollozos.
Un bisturí abre mi corazón
prefiero regalarlo y así
se me va el amor
y de a poco decanta la pena.

Siempre en tu alma estará presente, el amor yace en tu ser, podrán cambiar los actores pero el amor seguirá en tí para que a otro nuevo sentir puedas rendirte.
Deja que el tiempo pase, que en el instante menos pretendido, te brinda en forma de estrella una centella que te dice, ven, aqui estoy esperando por ti.
Un abrazo-----------------
Desde mi rincón Venezolano... María Lasalete Marques